lunes, septiembre 04, 2006

get back home

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… y ya no sirven las señales de tráfico, ni los semáforos, ni los despertadores, ni siquiera los relojes, ni las brújulas. No sirve nada porque es el espíritu el que está perdido. A pesar de ir tirando piedras según avanzaba, soy incapaz de recordar el camino a casa.
El calor, los agobios, las carreteras, las maletas, el hoy aquí mañana “y yo que sé”. Los reencuentros y las verdades. Todos ingredientes del mismo producto: desconcierto. Búsqueda de sentido donde ya no queda ni orden pero en dónde sobran las razones para no echarse atrás.
Y no hay manera de averiguar cómo, dónde o porqué. No hay instrucciones, ni directrices. No existen horóscopos, combinaciones planetarias, oráculos vikingos o hexagramas del I Ching que orienten o describan. Cada circunstancia parece ser una señal… pero el sendero se hace andando. Me asusta seguir caminando… pero el espíritu va más allá de donde te llevan los pies.