Como cuando ves una foto tuya de hace tiempo que ignorabas existía.
Como reencontrarte con un viejo amigo después de muchos años.
Así me siento después de echarle un vistazo a este blog después de tanto tiempo.
Muchas cosas han cambiado... la vida tiene esa magia dinámica que empapa cada minuto y nos convierte en algo distinto a cada instante. Pero de un modo armónico, manteniendo un equilibrio, una esencia invariable que nos hace reconocibles aunque llevemos otra máscara o arrastremos otras cargas.
Vuelvo con el propósito ególatra de volver a compartir y de encontrarme entre lo que escribo porque a menudo es fácil perderse tras el dolor y olvidarse de quiénes somos entre toda esa vorágine que nos incita a intrepretar otros papeles para personajes clónicos y sintéticos.